Jellyfin: adiós a los servicios de streaming
No lo voy a negar: a mí me gusta «ver la tele». No precisamente concursos o realitys, sino más bien películas y series. Mucho cine clásico, mucha ciencia ficción, bélico, comedia… Vamos, que tengo unos gustos más bien variados. Por eso durante bastante tiempo, cuando me lo he podido permitir, me he ido suscribiendo a diferentes plataformas de Streaming; algunas veces, como con Prime Video, porque venía con la cuenta premium de Amazon; otras, a pedido de la familia o por distintas ofertas. La cuestión es que con el tiempo estas suscripciones se me han ido acumulando: Prime Video, Netflix, Disney, Max… A lo tonto, a lo tonto, un buen dinero cada mes en pagar por unas plataformas que, después de todo, lo que tienen es un repertorio bastante limitado y de una calidad más que dudosa en algunos casos.
Pero como con todo en la vida, de cuando en cuando hay que hacer mesa limpia, y afortunadamente, tenía para ayudarme mi estupendo servidor Yunohost, actualmente alojado en un portátil viejo y en el cual tengo alojada no sólo esta página, sino mi nube personal con Nextcloud, mi servidor de música con Ampache, mi biblioteca digital con Calibre-Web, mi propia instancia de Mastodon y algunas otras cosas como Home Assistant con las que voy haciendo pequeños experimentos mientras aprendo su manejo.
De todas estas aplicaciones, a la que más partido le estoy sacando en estos últimos días es a Jellyfin, un servidor de vídeo por streaming que me permite disponer de todo el material audiovisual que tengo en mis discos duros de una forma intuitiva. (Un material, por cierto, que he ido acumulando con el paso de los años y que actualmente ocupa unos 4TB) La verdad es que como usuario no hay grandes diferencias entre Jellyfin y la mayoría de las plataformas de streaming. Yo diría que incluso supera a éstas en muchos aspectos.
Jellyfin lee con bastante eficacia los nombres de los archivos multimedia, busca en las principales bases de datos como IMDB o TheMovieDB e incluye estos datos para mostrarlos en nuestra página:
Y no sólo eso, sino que además elabora una base de datos con los actores y actrices, directores, etc, y podemos ver en cuántas de las películas de nuestra colección aparece cada uno.
Además, Jellyfin tiene aplicaciones cliente para conectarse a nuestro servidor desde Windows, Linux, Android, iOS, los Fire TV Stick de Amazon y posiblemente algún sistema más. No es que vaya a servir para dar servicio a miles, ni a cientos, y yo diría que a no más de media docena de usuarios desde la infraestructura de una fibra óptica corriente y con un modesto portátil como servidor, pero para un uso personal o para un número pequeño de usuarios tengo que afirmar que funciona de maravilla.
Tampoco es que nos lo den todo hecho: tendremos que organizar muy bien nuestros archivos multimedia, ayudar a Jellyfin identificando las películas que no encuentra en las bases de datos, gestionar nuestras propias bibliotecas temáticas, etc, pero no es una labor especialmente dificultosa.
Lógicamente, habrá quien se pregunte: «¿Qué gracia puede tener eso? Las plataformas multimedia siempre están sacando nuevas películas y series, que en Jellyfin no encontraremos». Bueno, no le faltaría razón, pero todo ese material siempre puede salir de donde mismo salió el que ya tengo ahora.
Y, bueno, mientras las plataformas de streaming se empeñan en una agresiva campaña para subir precios, rebajar calidades tanto de contenido como de emisión y en meter publicidad incluso en suscripciones de pago, yo me voy a dedicar a retirarme de su negocio y a ir rellenando mis discos duros con aquellas películas y series que realmente me gustan y que ya me encargaré yo de ir buscando aquí y allá.