Preparación
Hay que tener en cuenta que el rape es un pescado que mengua mucho. Sólo tiene una espina central y es muy fácil de limpiar, pues a cada lado de la misma sale una tira de pescado que se puede cortar como se quiera, sin peligro de encontrarse luego espinas.
Se corta en pedazos más o menos iguales. Se ponen en la sartén 4 cucharadas de aceite. Se reboza el rape en harina y se va echando poco a poco en la sartén, a fuego más bien vivo, dándole vueltas rápidamente para que únicamente se dore sin freírse. Se van colocando los trozos de rape en una cazuela de barro o fuente de horno. Se le añade a la sartén la cucharada de aceite que se había reservado y la cebolla picada, bien finita. Se deja dorar. Se añade la cucharada de harina, dejándola también dorarse. Se les quitan la piel y las pipas a los tomates y se pican muy finamente, echándolos sobre la cebolla. El pimiento se corta en tiras y se deja todo ello sofreír durante 15 minutos, añadiéndole el laurel, el orégano y sazonándolo de sal. Se vierte sobre el rape y se mete a horno fuerte 10 minutos.